Mateo y la muerte número 36
Un diálogo metafísico sobre el asesinato del joven periodista Mateo Pérez Rueda.
Por: Róbinson Úsuga Henao*
–Mateo, a dónde vienes.
–Voy al campo, zona rural de Briceño.
–¿Por qué? ¿Qué se te ha perdido por acá?
–Nada. Y a la vez todo. Voy detrás de la verdad.
–Pero ¿quién te crees para venir a buscar la verdad?
–Un periodista.
–Pero si apenas sos un niño.
–Tengo 25 años. Y soy periodista.
–¿Periodista? ¿De qué medio?
–El Confidente…
–Aquí no lo conocemos. ¿De Bogotá?
–No. Es mi propio medio…
–Jajaja. Poca cosa será.
–(…)
–¿Quién financia tu medio?
–Yo mismo. Para eso vendo jugos en el garaje de mi casa.
–¿Y el Estado no te ayuda?
–No.
–¿Y el gobierno Petro?
–Tampoco. Soy un hombre libre para informar.
–Mejor no vengas, Mateo.
–¿Por qué?
–Aquí no tienes nada qué informar.
–Hay cientos de personas desplazadas por la violencia.
–Aquí no tienes nada qué informar.
–La población está siendo extorsionada y vigilada por drones.
–Aquí no tienes nada qué informar.
–Ustedes dieron la orden: a partir de las seis de la tarde nadie puede circular.
–Aquí no tienes nada qué informar. Así que mejor no vengas, Mateo.
–¿Por qué?
–Te vamos a matar.
–Soy una persona pacífica y vengo de un barrio con nombre de poeta.
–¿Cómo se llama el barrio?
–Epifanio Mejía. Y yo también escribo poesía.
–¿Qué nos importa? Te vamos a matar.
–Llevaré mi carné de periodista.
–Te vamos a matar.
–El Ejército y la Policía pueden defenderme.
–Ellos no vienen por acá.
–¿Y quiénes son ustedes?
–Somos la muerte número treintaiséis. Y Briceño ya es nuestro.
–¿No es cierto que uno de ustedes, un tal Calarcá, fue nombrado gestor de paz por el gobierno Petro?
–Mejor no vengas. Te vamos a matar.
–Pero es que yo miedo no les tengo.
–Te vamos a matar.
–Llegaré a Briceño el martes cinco de mayo y en horas de la tarde estaré en Palmichal.
–No vengas.
–Llegaré en moto y acataré sus órdenes. Dejaré en el hotel mi morral y mi casco, para que vean que no voy armado y tampoco oculto mi rostro. Solo quiero entrevistar.
–Te vamos a matar.
–En mi muro de Instagram tengo una publicación que dice: «No soy un pesimista, me gusta este mundo horrible». Creo que la frase es de Emil Ciorán.
–¿Y no temes que te torturemos?
–Solo quiero hablar con la gente. Que me cuenten la crueldad que sufren con ustedes.
–Mateo, no vengas, advertido quedas. Ya la policía del pueblo te lo dijo.
–Es que yo miedo no les tengo y solo quiero informar…
–Enterraremos tu cuerpo en una zanja, cerca de la escuela de Palmichal.
–Perdón, Colombia. Es que yo miedo no les tengo… y solo quiero informar.
Diálogo metafísico entre el joven periodista de Yarumal, Mateo Pérez Rueda, y la muerte, representada por el Frente 36 de las disidencias de las FARC, estructura que el martes 5 de mayo de 2026 abordó, torturó y fusiló a este joven por ingresar a la vereda Palmichal, zona rural del municipio de Briceño, Norte de Antioquia, para desempeñar su papel pacífico como reportero.
